Alimentación Saludable
Por Agustín de Vicente , 30 de agosto de 2025 | 02:43¿Cuáles son los alimentos que potencian la energía y reducen la fatiga?
Una alimentación balanceada, basada en cereales integrales, proteínas magras, frutas, verduras y frutos secos, es clave para mantener la energía y reducir la fatiga. Evitar el exceso de azúcares y grasas saturadas, junto con respetar horarios de comida y una buena hidratación.
Sentirse cansado, sin ánimo o con falta de energía es un problema común que muchas personas enfrentan, especialmente en periodos de alta exigencia laboral o tras los 40 años, cuando el cuerpo comienza a experimentar cambios que hacen más necesario cuidar la alimentación. Una dieta equilibrada puede marcar la diferencia para mantener un buen rendimiento físico y mental, evitando la fatiga y el desgano.
Según explica Janet Cossio, académica de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad Andrés Bello (sede Viña del Mar), existen alimentos clave que aportan energía de manera sostenida y ayudan al organismo a funcionar de forma adecuada.
Alimentos que entregan energía de manera natural
Entre los más recomendados se encuentran los cereales integrales como avena, quinoa, pan y fideos integrales, además de frutas, verduras, carnes magras, lácteos descremados, semillas, aceites vegetales y frutos secos. Estos alimentos aportan carbohidratos complejos, proteínas y grasas saludables, fundamentales para mantener la vitalidad durante la jornada.
Cossio advierte que es importante moderar el consumo de azúcares simples —presentes en bebidas, pasteles o dulces— ya que generan un rápido aumento de glucosa en la sangre seguido de una caída brusca, lo que provoca cansancio y desánimo. Asimismo, recomienda limitar las grasas saturadas como las presentes en mantequilla o mayonesa, que además de aumentar el colesterol pueden contribuir a la sensación de fatiga.
La importancia de la alimentación después de los 40
La especialista recalca que, a partir de los 40 años, es fundamental mantener cuatro tiempos de comida al día, sin saltarse horarios ni abusar de los “picoteos”.
En desayuno y almuerzo, se deben incluir proteínas de buena calidad, como lácteos descremados, cereales integrales acompañados de palta o proteínas magras.
En almuerzos y cenas, se recomienda preferir carnes blancas, legumbres o huevos, en preparaciones saludables como tortillas o guisos con verduras.
Además, resalta la importancia de la hidratación: “No debemos olvidar el agua, que es esencial para mantenernos activos y favorecer el buen funcionamiento del cuerpo”, subraya.
COMENTA AQUÍ
