Equidad de Género
Por Agustín de Vicente , 27 de agosto de 2025 | 02:15De dueñas de casa a maestras gásfiter: mujeres rompen barreras en oficios "de hombres"
Entre talleres, calefones e instalaciones de termoeléctricos, Isabel y Bárbara demuestran no solo que la gasfitería también es un oficio femenino, sino que hace recordar el valor de la reconversión mediante la capacitación.
Gasfitería, reconversión, capacitación, mujeres en la construcción. Esas son las palabras clave que resuenan en las historias de Isabel Llanquimán y Bárbara Mena. Ambas, formadas en Infocap, han desafiado los estereotipos de género y han demostrado que la gasfitería no es un oficio exclusivo para hombres. Sus caminos, aunque diferentes, convergen en un punto crucial: la capacitación como herramienta de transformación personal y laboral.
Un nuevo futuro: de dueña de casa a maestra gásfiter
Para Isabel Margarita Llanquimán, el año 2018 marcó un antes y un después. Originaria de La Cisterna y dedicada a las labores del hogar, tomó la valiente decisión de inscribirse en el curso de Instalaciones Sanitarias y Redes de Gas de Infocap. Con un hijo con problemas de salud y la responsabilidad de cuidarlo, el camino no fue fácil.
"El mayor desafío fue nivelarme con mis compañeros, porque la mayoría venía del rubro de la construcción, y yo solo era dueña de casa y cuidadora. Tenía que aprender todo desde cero", recuerda Isabel.
Hoy, la historia es otra. Su esfuerzo y dedicación la han convertido en una gásfiter altamente solicitada. "Mi vida cambió 180 grados. Pasé de no tener experiencia a tener clientes fijos, que me recomiendan de boca en boca. Todo mi trabajo ha sido por recomendación, y eso me llena de orgullo", asegura. Más allá de lo profesional, su transformación se extiende a su rol de madre: "Como mamá, me siento un ejemplo para mi hija de 19 años. Ella habla de mi trabajo como algo importante. Mis hijas me hacen sentir que soy valiosa y valiente".
Bárbara GasfiterA: independencia y autonomía
La trayectoria de Bárbara Mena es un claro ejemplo de reinvención profesional. Con estudios en gastronomía internacional y sueños de viajar, el destino la llevó a un camino inesperado. "Quería aprender gasfitería para hacer yo misma la red de agua y gas", explica.
Hoy, bajo el nombre de "Bárbara GasfiterA", trabaja de forma independiente. Este cambio la llevó de la informalidad a una vida con estabilidad económica y autonomía. "Ahora tengo estabilidad económica y puedo manejar mis tiempos como trabajadora independiente. Tengo la libertad de elegir mis proyectos y también a mis clientes. Eso me ha permitido crecer profesional y personalmente", explica.
El recibimiento de sus clientes ha sido una grata sorpresa. "Al principio, se sorprendían al verme trabajar como gásfiter siendo mujer, pero luego se dan cuenta de que soy muy prolija y competente. Eso me empodera y me hace sentir plena", afirma Bárbara.
El impulso detrás de la transformación
Las historias de Isabel y Bárbara no son casos aislados. Se multiplican gracias al trabajo de instituciones como Infocap, reconocida en el FIT Construcción 2024, evento organizado por el OTIC de la Cámara Chilena de la Construcción (OTIC CChC), que premia la innovación en el sector.
"Que existan más Isabel y más Bárbaras es lo que nos mueve", señala Bárbara Veyl, gerenta de Vinculación del OTIC CChC. "Creemos que la capacitación técnica no solo mejora las oportunidades laborales, también es un motor de equidad y de transformación social. Por eso hemos impulsado espacios como FIT Construcción, que a través de la innovación, visibilizan experiencias concretas de formación y marcan el camino hacia un sector más inclusivo y diverso", concluye.
Como resultado de este reconocimiento, Infocap inaugurará un nuevo centro en septiembre para capacitar a más mujeres. De esta manera, se siguen abriendo puertas en oficios que, hasta hace poco, eran considerados solo para hombres, impulsando un cambio significativo en la cara de la construcción en Chile.
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