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Por Agustín de Vicente , 10 de noviembre de 2025 | 12:01Helicobacter pylori: la bacteria que puede causar cáncer gástrico si no se completa el tratamiento
En Chile, más del 50% de la población porta la bacteria Helicobacter pylori. Expertos advierten que no completar el tratamiento ni confirmar su erradicación aumenta el riesgo de cáncer gástrico.
En Chile, el cáncer gástrico sigue siendo una de las principales causas de muerte por tumores malignos, especialmente en hombres. Detrás de esta realidad, una bacteria común pero peligrosa —Helicobacter pylori— continúa siendo uno de los principales factores de riesgo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que la clasifica como carcinógeno del grupo I.
Una infección más frecuente de lo que parece
Se estima que más del 50% de la población chilena porta H. pylori, una bacteria que puede permanecer años en el estómago sin causar síntomas. Sin embargo, su presencia sostenida provoca inflamación crónica y puede evolucionar hacia lesiones premalignas y, finalmente, cáncer gástrico.
“La erradicación de Helicobacter pylori es una intervención clave en la prevención del cáncer gástrico. Sin embargo, en la práctica clínica vemos que muchos pacientes abandonan el tratamiento antes de completarlo, lo que reduce significativamente su efectividad”, advierte Karen Caro Vallejos, académica de la carrera de Enfermería de la Universidad Andrés Bello (UNAB), sede Viña del Mar.
El tratamiento requiere compromiso
El tratamiento recomendado dura 14 días e incluye un inhibidor de la bomba de protones, que reduce la acidez gástrica, combinado con dos o más antibióticos, elegidos según las resistencias bacterianas locales.
Pero el éxito no depende solo de la receta médica, sino también de la adherencia del paciente y de realizar un test de confirmación de erradicación entre seis y ocho semanas después.
“Completar el tratamiento es fundamental, pero igual de importante es verificar que la bacteria haya sido eliminada. Sin ese control, el paciente puede seguir infectado sin presentar síntomas, lo que perpetúa el riesgo de desarrollar cáncer gástrico”, explica la enfermera.
Chile: baja adherencia y alto riesgo
Diversos estudios muestran que menos del 50% de los pacientes realiza el test de confirmación. La automedicación, el abandono del tratamiento al desaparecer los síntomas y la falta de acceso a controles especializados agravan el panorama.
“Muchas personas creen que el tratamiento es solo para aliviar la gastritis, pero en realidad estamos hablando de una intervención oncopreventiva. Erradicar H. pylori es prevenir el cáncer gástrico. Esa información debe llegar con claridad a la comunidad”, enfatiza Caro.
Tres pilares para revertir la tendencia
La académica de la UNAB plantea que la respuesta debe centrarse en educación, seguimiento y acceso:
Educación sanitaria efectiva: Los equipos de salud deben explicar con claridad la importancia de completar el tratamiento y realizar el control posterior.
“No basta con entregar el medicamento; hay que asegurarse de que el paciente entienda por qué lo toma y qué debe hacer después”, enfatiza Caro.
Seguimiento activo: Programas de recordatorio —como llamados telefónicos o mensajes de texto— pueden marcar la diferencia.
“A veces, un simple contacto puede ser el empujón que el paciente necesita para volver a controlarse”, añade.
Acceso garantizado a pruebas diagnósticas: Los test de erradicación deben estar disponibles sin barreras económicas ni logísticas en la red pública.
Un compromiso compartido
“La diferencia entre un diagnóstico y una verdadera prevención está en terminar lo que se empieza”, reflexiona la académica. “Cuidarnos como sociedad implica asumir que la salud no depende solo del sistema, sino también del compromiso individual con los tratamientos”.
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