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Por Fabián Prieto , 9 de febrero de 2026 | 09:59Investigación chilena revela adaptaciones locales del kelp gigante en el Fiordo Comau
Un estudio desarrollado en el Fiordo Comau evidenció cómo el kelp gigante ajusta su estructura y funcionamiento para sobrevivir en ambientes extremos, reafirmando el rol de la Patagonia como refugio climático y hotspot de biodiversidad marina.
El Fiordo Comau, en la Región de Los Lagos, se ha consolidado como un escenario clave para la investigación científica marina. En este entorno de alta variabilidad ambiental, caracterizado por cambios en luz, temperatura y salinidad, habitan ecosistemas únicos asociados a los bosques del kelp gigante (Macrocystis pyrifera), una macroalga fundamental para la biodiversidad y el equilibrio ecológico de los fiordos patagónicos.
Estos bosques submarinos cumplen funciones esenciales como fuente de alimento, refugio y zona de reproducción para numerosas especies, además de actuar como sumideros de carbono y ser indicadores de la resiliencia oceánica frente al cambio climático.
Adaptación local frente a la escasez de luz
La investigación, liderada por el Programa Marino de Fundación Rewilding Chile junto al Laboratorio de Fotobiología de Algas de la Universidad Austral de Chile, permitió describir por primera vez cómo las poblaciones de Macrocystis pyrifera se adaptan localmente dentro del Fiordo Comau. El estudio fue publicado en la revista científica Journal of Applied Phycology.
“Los resultados revelan un fenómeno de adaptación local sorprendente: mientras las algas de zonas más abiertas crecen más grandes y con mayor biomasa, las del interior del fiordo —donde la luz es limitada— desarrollan láminas más anchas, optimizando la captación de radiación solar”, explicó Mathias Hüne, director del Programa Marino de Rewilding Chile.
Las mediciones de fotosíntesis confirmaron que estas macroalgas ajustan su metabolismo a condiciones de sombra, una ventaja clave en un sistema donde la radiación solar puede disminuir hasta un 24% durante el otoño.
Relevancia para la conservación y el clima
Desde una mirada de conservación, el estudio refuerza la importancia de estos ecosistemas en las Áreas Marinas Protegidas (AMP) del país. “Los bosques de huiro, y en particular Macrocystis pyrifera, son componentes clave de las AMP de Chile y destacan por ser los más resilientes del planeta”, señaló Mauricio Palacios, investigador asociado de Fundación Rewilding Chile, subrayando el valor de la Patagonia como refugio climático global.
El trabajo de campo incluyó buceo autónomo, registros no destructivos y mediciones de la columna de agua en 11 estaciones de muestreo, permitiendo caracterizar tanto la fisiología del kelp como las comunidades de peces y organismos asociados.
Alertas sobre amenazas emergentes
Pese a su resiliencia, el estudio advierte sobre la vulnerabilidad del Fiordo Comau frente al cambio climático y actividades humanas como la acuicultura y el turismo no regulado. “Al ser un sistema semi-cellado, alteraciones en la temperatura o el exceso de nutrientes pueden afectar gravemente la estabilidad de estos bosques submarinos”, advirtió Mathias Hüne.
Los resultados refuerzan la necesidad de profundizar la investigación científica y fortalecer la protección de estos ecosistemas estratégicos, clave para la biodiversidad marina y la mitigación del cambio climático a escala global.
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