Packaging Sustentable
Por Agustín de Vicente , 30 de agosto de 2025 | 02:16Alta precisión y sustentabilidad: así se fabrican las latas de aluminio de Ball
Ball Corporation lidera la fabricación de latas de aluminio con alta precisión y sustentabilidad. Con un 74% de material reciclado, su proceso reduce hasta 95% de energía y emisiones.
En un escenario donde la sostenibilidad y la economía circular marcan la pauta global, Ball Corporation, líder mundial en envases de aluminio, refuerza su compromiso con la innovación, la eficiencia y el cuidado del medio ambiente a través de su avanzado proceso de producción de latas.
Un ciclo de vida sostenible
El recorrido de una lata de aluminio comienza con láminas ultradelgadas elaboradas en gran medida a partir de material reciclado. Este modelo reduce hasta en un 95% el consumo energético y las emisiones de gases de efecto invernadero, consolidándose como una alternativa más limpia frente a otros envases.
“A nivel global, nuestras latas contienen en promedio un 74% de aluminio reciclado, lo que nos permite ofrecer un producto funcional, seguro y con una menor huella ambiental”, señala Gabriel Tribucio, Director Comercial de Ball para Sudamérica.
Tecnología de fabricación de alta precisión
Una vez recibidas las láminas, se recortan discos que son moldeados en prensas especializadas para formar un vaso. Luego, mediante el proceso Draw and Wall Ironing (DWI), se estiran y afinan los cuerpos de las latas, logrando envases resistentes y ligeros.
Tras la conformación, cada lata atraviesa un proceso de limpieza y revestimiento interno que asegura la conservación del sabor, frescura e integridad de las bebidas. “La seguridad del consumidor es prioridad en cada etapa”, añade Tribucio, destacando las tecnologías de recubrimiento utilizadas por Ball.
Identidad visual y control de calidad
El siguiente paso es la impresión gráfica de alta precisión, que permite a las marcas comunicar su identidad con diseños atractivos. La compañía también ofrece impresión digital, ideal para personalizaciones y tirajes flexibles.
Luego se lleva a cabo la formación del cuello, que prepara la lata para el sellado hermético con su tapa de aluminio. Antes de salir de la planta, cada unidad es sometida a estrictos controles de calidad automatizados, garantizando un estándar superior.
Reciclaje infinito y economía circular
El aluminio es un material infinitamente reciclable, lo que significa que puede transformarse en nuevas latas sin perder propiedades. “En promedio, una lata puede estar nuevamente en el mercado en 60 días, cerrando el ciclo con una eficiencia inigualable”, afirma Tribucio.
Este proceso no solo beneficia al medio ambiente, sino que también ayuda a las marcas a conectar con consumidores cada vez más conscientes de sus decisiones de compra.
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